Cinco años después de la publicación de Tunnel of love y de su separación de la E. Street Band,
Bruce presentaba dos elepés al mismo tiempo. El motivo de esta doble publicación, acaecida en el mes
de marzo de 1992, se debió a que la idea inicial era la de lanzar únicamente Human Touch, aunque la gran cantidad de
material compuesto alcanzó para confecionar un segundo álbum. Lucky Town.
Al trabajar con nuevos músicos, Bruce esperaba desarrollar su música de forma diferente a
como lo había hecho con la E Street. Si cumplió ese objetivo, continúa siendo un tema controvertido.
Dado el número de figuras que reunía el grupo, resultaba dificil de imaginar un cambio de dirección musical
en la E Street Band. Ésta era la clave de su gloria, pero también de sus limitaciones. Quizá Bruce pensó que
aquello no tenía por qué limitarle a él. Puede que se dejase deslumbrar por el mito del solista y deseara lograr una
fama más individual. O tal vez no estaba seguro de lo que quería realmente.
En cualquier caso la separación se produjo en términos amistosos y, a la larga, resultó algo ambigua.
Poco después de la ruptura Bruce y Roy, residentes en Los Ángeles, salieron una noche a cenar.
Después, Roy tocó para Springsteen una serie de temas en los que había estado trabajando. Un par de aquellas melodías
llamaron la atención de Bruce, y más tarde compusieron juntos varias canciones.
Roy colaboró en las sesiones de grabación del nuevo álbum de Bruce, para las cuales contaba además con músicos
profesionales de Hollywood, en especial con el batería Jeff Porcaro y el bajista Randy Jackson. El disco que grabaron
a lo largo de casi tres años consecutivos sonaba igual que la E Street Band, sólo que más pulido y con algunos
toques de soul, la mayoría procedentes de cantantes como Sam Moore, de Sam and Dave, y Bobby King, otro
veterano de las sesiones de gravación.
Sin embargo, las grabaciones evidenciaron una desoladora pérdida de inspiración,
merma que sumió tanto a prensa como a público en la decepción. Del total de veinticuatro temas, tan solo
destacaban Lucky Town, Better days, Cross my Heart, Man's Job y My Beautiful Reward; el resto no era más que
una muy diluida copia de los día de gloria. Al menos la edición de los dos títulos sirvió para que
Springsteen vivitase España, con dos actuaciones celebradas los días 3 y4 de julio en la plaza de toros monumental
de Barcelona.
Tampoco resultó más acertada la edición en el mes de marzo de 1993 In Concert-plugged, una grabación en vivo que
presentaba un un repertorio de escaso interés, del que tan solo depuntaban la versión acústica de Thunder road
y la electrica Atlantic city. La adición de este enchufado posibilitó una nueva visita del Boss a nuestro país, la más
extensa, llevada a cabo en las siguientes fechas y recintos:
5 de mayo, estadio Vicente calderón, Madrid
7 de mayo, estadio El Molinón, Gijón
9 de mayo, Monte do gozo, Santiago de Compostela
11 de mayo, Estadio olimpico, Barcelona.
Discográficamente hablando. habría que esperar un par de años para ver al Boss vivir tiempos mejores.