Estaba claro que Bruce no iba a realizar ninguna gira con los músicos de Human Touch. Aquel
tipo de profesionales no salian de gira. Springsteen jugó durante algún tiempo con la idea de tocar con Mallaber,
pero el estilo de éste no funcionaba con el grueso de su material." Hize que vinieran algunos de los baterías de Los Angeles
- comentó Bruce durante una entrevista-. Fue fascinante porque, en aquella época, conocía a un montón de tipos
capaces de tocar un groove increíble. No podía hacer de relleno y luego tocar un groove de esa manera.
Encontré a músicos capaces de tocar la batería como Keith Moon, pero que no lograban mantener un tempo consistente.
Finalmente apareció Zach Alford...Zach era un chico negro, muy joven, que se había criado tanto con la música funk
como con el rock. Por tanto sabía como interpretar ambos estilos. Y me di cuenta gracias a Max, quien había colaborado en toda nuestra música
y había pulido todos aquellos cortes tan dispares, de que esa era la habilidad muy inusual".
El bajista Tommy Sings llegó con unas referencias aún más dispares que las de Alford. Sims, era un
joven negro que creció con el gospel, el soul y el funk, pero profesionalmente se dedicaba al country y la
música cristiana contemporanea.
Jimmy Lovine recomendó a Shane Fontayne como guitarrista. Desde los dieciocho años, Shane había tocado con varios grupos
entre ellos, Lone Justice. Bruce no realizó ninguna audición más.
Crystal Taliaferro era una profesional de las giras, había colaborado con las bandas de Billy Joel y John Mellecamp,
tocaba la guitarra, el xasofón, los teclados, todo tipo de instrumentos de percusión y, además cantaba. Taliaferro se convirtió
en la nueva segunda de a bordo de Bruce y, aunque no ofrecía un contraste tan perfecto como Clarence Clemons- en
parte, porque la carga sexual cambiaba-, resultó una compañera ideal gracias a su imponente presemcia en el esenario
y a su imparable energía.
Bruce contrató a cinco cantantes. Bobby King, que había
actuado con Ry Cooder, aportaba una voz profunda. Las
cuatro vocalistas femeninas fueron: Gia Ciambotti, que había
trabajado con cantantes de rock como Patty Smyth, Belinda
Carlisle y Lucinda Williams; Angel Rogers, cuya especialidad
era el jazz y el R y B; Cleo Kennedy una veterana del gospel
que había actuado con el grupo The Gospel Harmonettes; y
Carol Dennis, una cantante de gospel que había intervenido
en las giras de la época cristiana de Bob Dylan.
Bittan y Ciambotti eran blancos. Fontayne era inglés pero
de madre asiática. El resto de músicos eran afroamericanos_
Bruce se había creado un público muy específico, cuyo
núcleo estaba formado por un grupo de fans que profesaban
cierto culto a su personalidad: habían asistido a docenas o a
centenares de conciertos y estudiaban al detalle sus canciones
v sus discos, con un celo inusual en la mayoría de críticos
musicales contemporáneos. El culto se materializaba en grupos
de discusión a través de Internet, en la publicación de fanzines
y en reuniones en los aparcamientos antes de los conciertos.
Bruce no podía ignorar las reacciones de este fiel grupo
de seguidores. El papel que tuvieron en su carrera fue crucial,
ávidos de ver cuantos más espectáculos mejor estos fans
incondicionales eran, y son, la clave de la reputación de
Springsteen, la razón por la cual siempre se agotan las entradas
de los conciertos que ofrece en las ciudades más importantes.
Pues bien, cuando se publicaron los dos nuevos álbumes,
la opinión de los fans de culto se dividió radicalmente, en
especial por lo que hacía referencia a lo que se denominó «la
otra banda». Si la causa de esa división, y de la ruptura que se
produjo entre Springsteen y su público durante la gira Human
Touch / Lucky Town, fueron cuestiones raciales y continúa siendo
un punto de fricción entre estos seguidores.