La cuarta canción nueva de este disco " American Skin (41 shots) " le trajo al Boss algún que otro problema.
La letra hacía referencia al tiroteo que la policia de Nueva York dirigió contra un americano desarmado llamado Armadou Diallo.
Diallo murió acribillado en el vestíbulo del edificio de apartamentos del Bronx donde vivía por cuatro miembros de la S.C.U.
una polémica brigada policial vestida de paisano. Los agentes de policia alegaron que confundieron la cartera de Diallo
con una pistola.
Diallo fue alcanzado por casi veinte disparos de los cuarenta y uno que efectuó la policia. El suceso provocó una
ola de indignación pública y el saso nunca se resolvió de forma aecuada.
Bruce estrenó American Skin (41 shots) en el mismo concierto de Atlanta en el que interpretó Further on Up on the Road,
sin pronunciar una sola palabra de introducción, (no fue necesario).
Al observar la reacción de las personas que nunca habían oído la canción, merece la pena señalar que al principio cuenta la historia desde el punto
de vista de la policía,- y de modo muy compasivo: El agente se inclina hacia la victima y reza por su vida. ( tras los
numerosos disparos recibidos, Diallo ya debía estar muerto cuando se desplomó en el suelo de aquel vestíbulo.)
Bruce estrenó «American Skin (41 Shots)» en el mismo concierto de Atlanta en que interpretó
«Further on Up the Road», sin pronunciar una sola palabra como introducción.
No fue necesario. Springsteen nunca presentó una canción de forma tan dramática y elocuente como
«American Skin». El escenario se quedó totalmente a oscuras, un punto de luz iluminaba el micrófono en el
centro. Con un inquietante riff de sintetizador y una batería tocada con escobillas de fondo, todos los vocalistas
de la E Street Band dieron un paso adelante y entonaron la frase forty-one shots («cuarenta y un disparos»).
Patti, Nils y Steven, con la voz quebrada, Clarence, sin su habitual estruendo de voz, en un tono entre
desconcertado y asustado, y, finalmente, Bruce, que se incorporó delante de ellos mientras repetían la frase a
coro cuatro veces más. A continuación, Bruce pidió silencio y comenzó a contar su versión de unos hechos que
se convirtieron en leyenda: lt ain't no secret, no secret my friend l You can get killed just for living in your American
skin («No es ningún secreto, no es ningún secreto, amigo mío / Te pueden matar sólo por tu piel americana»).
Al observar la reacción de personas que nunca habían oído la canción, vale la pena señalar que el
primer verso cuenta la historia desde el punto de vista del policía -y de modo muy compasivo: el agente se
inclina hacia la víctima y reza por su vida. (Tras los numerosos disparos recibidos, Diallo ya debía de estar
muerto cuando se desplomó en el suelo de aquel vestíbulo.)
«American Skin» es una canción perturbadora; en su segundo verso una madre negra le hace prometer
a su hijo que jamás se enfrentará a la policía. El tema abordó el conflicto racial existente en Estados Unidos,
puso de manifiesto que nos tememos unos a otros, que esto le cuesta la vida a algunos, y que la mayor
parte de muertes se produce entre la comunidad negra, entre quienes poseen el color de piel «equivocado».
Bruce Springsteen les tomó la palabra a los agentes de aquella brigada: el tiroteo contra Diallo fue un
terrible error. Las cuestiones que preocupaban a Springsteen eran otras, distintas a lo que los medios de
comunicación, polarizados respecto a si los agentes decían o no la verdad, solían sacar a relucir en medio
del revuelo causado por los hechos. La letra de «American Skin» denunciaba que lo más grave del
asunto era por qué estaba la policía allí, armada y en actitud beligerante.
Poco después, una transcripción de la letra empezó a circular por Internet. Y luego apareció publicada
en el New York Post, buque insignia del conservador imperio mediático del magnate Rupert Murdoch (que
entonces acababa de crear la cadena de televisión por cable Fox News).