The River, el álbum, aparecería un mes depués de que Bruce decidiese sumarse a los conciertos organizados por la MUSE
(musician United for safe Energy - Músicos Unidos por la Energía Solar-) y celebrados en el madison Square Garden de Nueva York
entre los días 19 y 23 de septiembre. Aquellos recitales antinucleares, de los que Springsteen acabó por convertirse
en la estrella principal, aparecerían recogidos en un triple álbum y en una película titulados No Nukes.
La presencia de Bruce, el personaje con más tendencia a la reclusión del mundo del rock contemporáneo,
duplicó el interés de los medios de comunicacion. Los más escépticos pensaron que Bruce, un artista considerado apolítico
al no asistir a las típicas rondas de manifestaciones ni participar en ningun acto para recaudar fondos, sencillamente
había aprovechado la oportunidad para promocionar su próximo álbum. Sus admiradores más políticos temieron
que Bruce, el "outsider", se acordara finalmente en el establishment del rock.
Cuando Bruce subió de nuevo a un escenario para un concierto el 3 de 1980, en Ann Arbor, Michigan,
la buena estrella le sonrió de inmediato. Había completado su último álbum al que tituló The River, aunque todavía
faltaban algunas semanas para que saliera a la venta.
Apareció ante el público vestido con elegancia y luciendo una amplia sonrisa, encantado de estar en el escenario
y encantado , sin duda, de tanta adulación, pues miles de personas "bossmaníacos" de todo el país se habían reunido
en Michigan para celebrarlo. La banda arrancó con "born To Run".
Bruce se olvidó la letra. Fue incapaz de continuar. Balbuceó unas cuantas frases y luego miró desesperado a su alrededor.
A sus espaldas, la banda, a pesar de su desconcierto, siguió tocando. Bruce bajó la vista hacia los fans de primera
fila. Ellos le apuntaron el verso siguiente, y entonces le vino a la menoria el resto de la canción.
The River, editado en dos discos de vinilo, contiene mucho material adecuado para ser interpetrado
en el escenario, lo cual le permitió a Springsteen presentar un espectáculo ágil y dinámico. Las veite canciones del álbum
son una muestra de todos los estilos de interpretación musical que Bruce había integrado desde "Greetings".
Finalmente Bruce consiguión un éxito, " Hungry Heart", Que incluso John Lennon definió en sus últimas
entrevistas como un gran single del rock. " Hungry Heart" llegó al numero cinco de las listas de éxitos. Su impacto fue
tan grande que arrastró a la menos exitosa " Fade Away" hasta el número 20. The River permaneció cuatro semanas en el
primer puesto de las listas de álbumes más vendidos. Las localidades para los conciertos se agotaron rápidamente, con
precios que oscilaban entre los diez y los doce dólares.
Después, en 1981, el Boss se embarcó en su primera gira europea, que le llevó a actuar el 21 de abril en Barcelona,
ciudad en la que ofreció una memorable actuación en el Palacio de los deportes ante ocho mil fascinados espectadores.
Aquella gira también resultó un exito a su paso por Gran Bretaña, donde Bruce logró imponerse a los New Romantics, tendencia que empezaba
a consolidarse a través de formaciones como Duran o Spandau Ballet. Precisamente, en el momento en que ésta y
otras propuestas musicales empezaban a triunfar basándose más en el continente estético que en el contenido musical,
circustancia apoyada por las insaciables técnicas de mercado que no cuestionaban la calidad artística, Springsteen decidió
reinventarse a sí mismo.
El Boss, nunca solícito a realizar concesiones musicales demotivadas, abrazó
el costado más purista del rock esgrimiendo unicamente una guitarra y una armónica, con las que recorrió el
camino que años antes habían despejado músicos como Woody Guthrie y Hank Williams. Sin embargo, la sublime
simplicidad y la exención de cómodos artificios sonoros con los que se desarrollaba Nebraska le costó un descenso
comercial que aceptó orgulloso a cambio de la autoexploración a la que se había sometido y que le había dado
la oportunidad de analizar sus orígenes y convicciones.